Tour Tau


Tour Tau
  Sitio: BeGood, Barcelona
  Fecha: Saturday 23.05.15
  Fecha de la publicación: Lunes 25.05.15
   Organizador: kivents

  Reseñado por: Manu M.

Comparte este enlace en: Separator

El pasado sábado fuimos invitados por nuestros colegas de Kivents al bolo de repesca de la gira que estaba realizando Negură Bunget con Northern Plague, Sallie Grimegod.
Hablamos de una de las giras de Doom Death Metal más esperadas; Tour Tău en la que los rumanos Negură Bunget presentaron su nuevo álbum Tău.

La noche prometía aunque siendo sinceros no toda la expectación era del 100% ya que la sala en la que se nos había citado, BeGood, no es famosa por su calidad de audio y mucho menos por tener un gran aforo no obstante el género destilaba un estar por casa, como en familia bastante importante.

Nada más llegar a BeGood nos enteramos que Northern Plague no iba a asistir al concierto ya que habían tenido problemas con su medio de transporte. Maldita mala suerte. La combinación de una de cal y otra de arena del cartel era muy interesante. Incluso imponente.

Los primeros ejecutar sus artes oscuras y con unos aires totalmente teñidos de Doom Metal fueron Grimegod.
He de confesar que nunca había oído nada sobre ellos y tampoco me molesté en buscar nada por la world wide web.¿Qué tipo de música hacían? ¿Cómo sería su puesta en escena? Todo un enigma para mí. Aguantate los calzones macarena  que lo primero que veo es subirse al entarimado al bajista de Negură Bunget con una camiseta que parecía de The Cure.
Fue una grata sorpresa descubrir a este gran grupo pero a su vez me desconcertó el darme cuenta que, aunque llevaran tocando desde los años 1991 no hubiera escuchado nunca hablar de ellos.

El concierto se desarrolló con normalidad. Es más, Grimegod ejecutó un setlist con una solemnidad pasmosa en la que denoté que los pocos que habíamos asaltado la sala desde un buen comienzo, comenzábamos a adentrarnos en las delicias que puede ocasionarte unirte al trance que barrunta éste tipo de género. Lo único negativo que podría añadir a las buenas impresiones que me produjo el grupo en general es que, desconozco si fue por la media hora de retraso con la que comenzaron o porque lo tenían programado así, pero tocaron muy pocos cortes y prácticamente uno tras otro, aspecto que me transmitió una frialdad frente al público algo engorrosa.

También añadir a dicha frialdad el estrellazo que tuvieron al tener que tocar sin batería y tenerla que sustituir por una programada.

Una vez acabado el show de los rumanos, fue el momento de los belgas Saille. Otro grupo desconocido para mí y otro grupo del cual me llevé una grata impresión, incluso, me llevé un par de discos para mi colección.
En este caso y aprovechando que la sala se iba llenando, el quinteto abrió sus filas y desplegó una ráfaga de flechas en forma de cortes musicales que a muchas formaciones militares de antaño les hubiera gustado tener. Ocho temas de puro Black Metal sinfónico al que se le sumó otra desgracia. Uno de los guitarristas tubo muchos problemas con su guitarra no obstante el grupo pidió disculpas como un centenar de veces a la vez que intentaba que la gente se moviera un poco.

¿Quizá Dennie Grondelaers no se había dado cuenta que era un concierto con un corto calidoscopio en el que prácticamente solo se intuía el Doom Metal?
Los Doomers se mueven muy poco, por no decir nada.

Dejando de lado la decepción causada por la ausencia de Northern Plague, Negură Bunget hizo su aparición estelar.
Me sorprendió mucho ver en el escenario cómo un tablón de madera colgado y usado para algunas percusiones -fue digno de ver. Ver a Jonathan Vanderwal aporrearlo con unos martillos de madera y viviéndolo como si la madera fuera parte de su alma no tubo precio.- contrastaba con un Jack de guitarra de color fluorescente o un aparato que parecía más un OVNI  que otra cosa usado para generar melodías.

El show de  Negură Bunget fue muy denso y a mi forma de ver, tubo grandes problemas de sonido. Problemas que en un principio fueron algo molestos pero que pasada la media hora llegaron a rozar el límite de lo insoportable.

Los dos anteriores grupos sonaron decentes pero a los rumanos Negură Bunget les tocó pringar y lo que podría haber sido un concierto abstrayente e incluso catalizador para que tu mente se fuera a otro sitio con sus densas y duras melodías fue prácticamente el desquicio auditivo perfecto.
Y ¡OJO! No estoy criticando para nada la actuación de Negură Bunget sino la calidad de la sala. Los rumanos estuvieron fantásticos con sus performances sobre la tabla y las percusiones además del profundo sentimiento que Jonathan Vanderwal transmitió a los asistentes de principio a fin.

Para concluir me gustaría agradecer nuevamente el soporte de Kivents por habernos dejado cubrir el concierto.
 
 
 
 
 
 



Separator

Todo el material publicado en este magazine es propiedad del propio Friedhof Magazine.

Asimismo todos los artículos publicados en este magazine son opiniones de sus respectivos autores, no compartiendo necesariamente Friedhof Magazine sus comentarios.    
 

Copyright © 2002-2018 Todos los derechos reservados. 

Fdo. El equipo de Friedhof Magazine.