A Thousand Lost Civilizations 2019, dia 4


  Sitio: Magasin 4, Bruselas
  Fecha: Saturday 09.03.19
  Fecha de la publicación: Sunday 07.04.19
   Organizador: ATLC

  Reseñado por: Ivan S.

Comparte este enlace en: Separator

Ultima entrega de la aventura en Bruselas durante A Thousand Lost Civilizations para la que los organizadores se reservaron la artillería pesada con la que arrasar a los que aún tenían ganas de macarradas, es decir, a todo el mundo.
Comenzamos el día viajando hasta la capital de la región flamenca, la ciudad imperial Gante donde por pura casualidad nacería Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, dueño y señor de media Europa cuando España dominaba el mediterráneo y sus posesiones incluían media Italia, América entera y gobernaba sobre Países Bajos y Austria. Gante es simplemente imponente, desde la fortaleza con el mayor foso defensivo que esta en el centro de la ciudad hasta las catedrales mastodónticas donde el arte sacro es apabullante. Dicen que los cristianos del sur de Europa somos más viscerales en la fe, de ahí que en nuestras iglesias y catedrales se glorificara el Altar, mientras que nuestros vecinos del norte son más de razonar y por esto mismo ellos glorificaban el Púlpito desde que se proclamaba y que supuestamente usar la razón fue el germen del Renacimiento. El arte que rodeaba a los Púlpitos en las iglesias y catedrales en Gante era simplemente alucinante y desde luego que recomiendo visitar esta ciudad.
 

PRELUDIO Y RITUAL
 

Entre a Magasin 4 cuando sonaban los primeros acordes del dúo holandés Urfaust, quienes para ser el segundo grupo consiguieron una afluencia masiva para ver su espectáculo que admito fue algo realmente especial y fuera de este mundo. Su estilo monocromático se apoya fuertemente en la monotoneidad de sus ritmos y cantos goethianos, y creo que es la primera vez que he visto que precisamente sea la monotoneidad ser el vehículo principal sobre el que construyen la atmosfera y ambiente. Esta es la baza principal de Urfaust, música hecha desde el corazón centrada en sentimientos y oscuridad sobre las que levantan un ambiente en el que es fácil dejarse llevar y disfrutar de la inmersión.  Creo que es la única vez que voy a utilizar ritual para describir un concierto sin sentirme avergonzado o ridículo porque Urfaust hay que vivirlo y la experiencia de Unter Tötchern Der Wüste en directo fue monumental junto a la mayoría de las canciones que recoge el recopilatorio de sus EPs y splits Ritual Music For The True Clochard y dichosa mi suerte de poder volver a verlos dentro de unas semanas.

 
Los noruegos Ritual Death fueron los siguientes en salir a escena, otro concepto más de Wraath (One head, One tail; Darvaza, Behexen etc) al que consigue dar vida en el directo. Dos EPs y dos splits junto a Aosoth y 13th Moon que como siempre y con todo lo que toca recibe criticas superlativas. Para el directo contaban con gente de Whoredom Rife o Funeral Harvest con los que descargar la maquinaria pesada que es Ritual Death con su death metal pesado y gargantuesco infusionado en black metal. La estética igualmente muy trabajada, Wraath utiliza la calavera que es símbolo de la banda como mascara y acompañado de una guitarra y micrófono inalámbrico le vimos menos violento y más centrado en sacar adelante las canciones que en ser un agente del caos como acostumbra. Envueltos en humo y con unas luces rojas a veces había hasta problemas de visibilidad, y que decir de las fotos o los videos que hice, una mierda directamente, pero era su show y encajaba perfectamente con la atmosfera de muerte.

 

CATARSIS Y ASCENSIÓN
 

A estas alturas decidí que llevo demasiado tiempo siendo espectador pasivo de todo lo me rodea, el grupo y su actuación o el publico y la respuesta, salvo BHL el día anterior pocas veces suelo dejarme llevar, perder las formas y adentrarme en la inmersión de experimentar descargas extremas desde las primeras filas. Tampoco me gusta mucho la actitud de otros tantos que le dan al asunto de las fotos y que en cuanto tienen su sesión y el poder decir que ya tienen a un grupo más bajo su cinturón desaparecen, mostrando cero interés por los grupos y desde luego que por la música. Y estamos aquí para eso. Que mejor que empezar la recta final con los rusos Pseudogod, autentica máquina de black/death metal demoledor en el que tienes que estar en la primera fila sin excusas para dejarte volar la cabeza. Los rusos que llevan toda la vida sin bajista permanente tuvieron al dueño y señor de Whoredom Rife sobresaliendo con su altura y erigiéndose como un estandarte sobre los rusos, tras tocar la batería en el concierto anterior. Muy bien por el por relegarse a un segundo plano casi a modo de atrezzo siendo consciente de que ese momento no era su momento, era el de Pseudogod. Si hubiese justicia en el mundo tendríamos ya el sucesor a Deathwomb Catechesis, estoy seguro que ahora sonarían incluso hasta más masivos de lo que acostumbran, que fue precisamente lo que transmitieron sobre el escenario. A pesar de ir escasos de altura resultan enormes y siempre que les he visto en directo los escenarios sencillamente se les quedan pequeños. Ni un fallo de sonido siendo técnicos dentro de su brutalidad avasalladora y es gente que a estas alturas tiene un seguimiento casi de culto que se presentan en los conciertos allá por donde pasen.

La difícil tarea de salir a tocar tras Pseudogod recayó sobre los belgas Possession, quienes jugaban en casa y además tenían hasta la ventaja de sacar al ser Magasin 4 donde dieron su primer concierto o donde han tocado cada vez que presentaban un disco nuevo. Habían anunciado que presentarían cuatro canciones nuevas que saldrán a lo largo de este año en dos discos Split junto a Venefixion y Spite y que lo llamaran Passio Christi I & II. Tras verles en Berlin durante Never Surrender Vol. I venia escarmentado de la actitud y potencia de Possesion y esta gente le faltó tiempo para poner la sala patas arriba, energía desbordada y tocando canciones que no eran canciones si no cañonazos de pura rabia iracunda. A estas alturas llevaba unas cuantas Chimay azules, que por evitarme la cola de la barra del bar las iba comprando de dos en dos para no perder más tiempo del necesario. Como el alcohol afecta mucho más teniendo música que invita al salvajismo y comportarse como un animal, el desenlace fue simplemente el evidente: que me quede solo en la primera fila. Es divertido ver que tipo de actitudes pueden ser contagiosas, si estas en un concierto donde la gente están pasmados y te pones simplemente a pasártelo bien totalmente desinhibido y haciendo algo el burro lo más seguro es que esa actitud y el miedo a la vergüenza se pierdan. Esta bien ir de true y malote, aparentar y tal; pero si no te lo pasas bien en un concierto es que algo estas haciendo mal. Y en esas estábamos, en primera fila agarrando al cantante desde abajo, haciendo todo tipo de gestos que a su vez retroalimentaban al cantante y hacía que se engorilase aún más. Me gusta mucho su estilo, por cierto.

Cerré la noche viendo a Volhan, gente que no me canso de recomendar y estandarte de Crepusculo Negro. Menudo cambio al concierto en Madrid del año pasado, lo que mejoran cuando están descansados y frescos. Insanidad absoluta es lo que toca esta gente junto a los gruñidos intercalados con otros sonidos en los que parecía que ululaba gracias al reverb creo una atmosfera extraña, casi como un mal viaje lisérgico con setas pochas. En el stand de merch tenían discos que he estado buscando durante años a precios abusivos, vendían incluso test presses a nada menos que 250 euros o a 100 euros por discos difíciles de encontrar. Dejadme que pontifique un poco aquí, una cosa es la devoción y otra que te tomen por estúpido, que te pretendían vender por 50 euros la edición die hard del último de BHL que compre en Iron Bonehead por 20 euros. Volviendo al concierto, tras Possession me quede demasiado vacío como para disfrutar del trance cósmico en plenitud de mis facultades, ya mermadas por demasiadas rondas de Chimay azules. Lo que es innegable es que esta gente hace música compleja y la tocan en directo no solo con precisión, si no con fuerza, desfase y sentimiento. Volahn exige atención y las cualidades técnicas de Eduardo componiendo y tocando son algo fuera de lo común.
Siento mucho haberme perdido a Darkspace pero quise dejarlo en alto con algo que de verdad me entusiasma, así que recogida de campamento y di por finalizada esta aventura belga. En otro momento y contexto estaré ahí para ver el black metal espacial de los suizos, pero no esta noche.

 



Separator

Próximos eventos

Todo el material publicado en este magazine es propiedad del propio Friedhof Magazine.

Asimismo todos los artículos publicados en este magazine son opiniones de sus respectivos autores, no compartiendo necesariamente Friedhof Magazine sus comentarios.    
 

Copyright © 2002-2019 Todos los derechos reservados. 

Fdo. El equipo de Friedhof Magazine.