Dying Fetus con Goatwhore, Malevolence y Fallujah


Dying Fetus con Goatwhore, Malevolence y Fallujah
  Sitio: Sala Penélope, Madrid
  Fecha: Friday 28.11.14
  Fecha de la publicación: Jueves 04.12.14
   Organizador: Avocado booking y Outerloop Management

  Reseñado por: Alejandro C.

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El pasado Viernes 28 de Noviembre tenía en Madrid una cita ineludible, con uno de los grupos más representativos en lo que a Brutal Death se refiere, los americanos Dying Fetus, que se pasaban por estos lares acompañados por los “deathcoreros” Fallujah, los “metalcoreros” Malevolence y los Thrash-Death-Blackmetaleros Goatwhore. Sin duda, variopinto cartel el de esta gira, si bien los protagonistas del evento nunca fueron una banda excesivamente conservadora, ya que Dying Fetus siempre se han caracterizado por introducir elementos que se salen de las férreas directrices del Brutal, y quizás de esta manera volvían a demostrarnos una vez más su amplitud de miras.

Para mi sorpresa, los encargados de abrir la velada fueron los americanos Fallujah, que en apenas 25 minutos, gozando de un sonido bastante aceptable para ser los encargados de romper el hielo, dieron buena cuenta de que su propuesta está lejos de los tópicos del Deathcore que tan en boga está de unos años para acá, y se muestran como una banda que se rompe bastante el coco a la hora de elaborar los temas, y salen airosos del hecho de conseguir desmarcarse de este típico sonido, empezando por las partes orquestales pregabadas y haciendo mucho uso de partes progresivas, con una técnica muy refinada y, si bien es cierto que encontramos un metal de corte contemporáneo, a mí, que hasta el momento sólo había escuchado un par de temas suyos en youtube, me agradaron bastante y los veo como una alternativa muy sólida para conseguir que el género al cual pertenecen sobreviva, ya que muestran frescura y nuevos puntos de vista, elementos sin duda que hacen que una banda consiga despuntar. En ocasiones me dieron aires de Threat Signal, sobre todo a la hora de ejecutar ciertas melodías de guitarra con determinados efectos, o quizás Chimaira, pero este hecho más bien en el plano fisico en lo que respecta a su vocalista, que guarda un parecido con Mark Hunter de la hostia.  De cualquier manera es una banda con 2 full lenghts y un par de Ep´s, y demostraron que, a pesar de tener aún que mejorar, van por buen camino, y su último disco es una prueba muy sólida de ello.

Acto seguido aparecerían en escena los desconocidos, al menos para un servidor, Malevolence. Apenas sobrepasan sus miembros la veintena, haciendo gala de su juventud en lo estético y en lo musical, que suele definirse en todos los medios como Groovie Metal, y a mí me sonaron a una banda de metalcore con mucho empape de Pantera, en lo que respecta fundamentalmente a la forma de elaborar ciertos riffs, lo cual resultó bastante grato  teniendo en lo particular la especial devoción por lo americanos que siempre tuve pero, de cualquier manera, Malevolence no son ni por asomo Pantera. Suenan bien, lo cierto es que para su juventud tienen una técnica que ya otros muchos quisieran con el doble de edad, pero su propuesta es una amalgama de Death, (con blast beats incluídos), Groove, Thrash y mucha modernez que resulta un tanto difícil de encasillar, cumplen el papel de entretener, pero creo que es a ellos a quien les hubiese correspondido justamente abrir el evento, puesto que a veces se les veía poco coordinados a la hora de arrancar con un nuevo tema o a la hora de saber quien de ellos se lleva el protagonismo principal sobre el escenario. Eso sí, según lo visto esa noche parece que cuentan con seguidores, puesto que desde que comenzaron a descargar su set la sala se llenó de jovenzuelos que ocuparon la parte central de delante del escenario  bailando esa especie de Muay-Thai que a las nuevas generaciones de metalcoreros de ahora tanto les gusta, y que resulta bajo mi punto de vista una payasada como un templo además de poder acarrear una buena trifulca si a cualquiera que vaya simplemente a disfrutar del concierto intercepta uno de esos peligrosos golpes al aire.  Quizás uno ya está en otra edad y este tipo de conductas las interpreta de otra manera.

Tras los 30 min. de Malevolence, llegaría otra de las sorpresas de la noche, y Goatwhore aparecían en escena, ataviados con otras galas (pinchos, botas, camisetas con alusiones al maligno y demás elementos clásicos) para dar buena cuenta de que ahora tocaba el turno de eso, de lo clásico, de aquello de toda la vida en lo que a metal extremo se refiere pero, joder, que en ese momento de la noche supo a gloria bendita, máxime escuchando y viendo cómo lo hacía este cuarteto americano. Pasa ser sincero apenas había leído alguna review y entrevista a la banda, desconocía su música, pero he ahí lo bueno de este tipo de conciertos de varias bandas, que te sirven para descubrir grupos que merecen bien la pena.

Este es el caso de Goatwhore, que sin ser una banda desmesuradamente técnica ni hacer una música especialmente compleja, consiguen enganchar con su simpleza y humildad, con una entrega contagiosa y unas tablas dignas de mención. Y así, durante sus 60 min. de actuación, los americanos levantaron la sala como ninguna banda hasta ese momento de la noche había hecho, rindiendo homenaje a los 80,  pero haciéndolo contemporáneo,  sin perder de vista el pasado. Así, vinieron al recuerdo bandas como Motorhead, Slayer, Venom, Celtic Frost… y el dinamismo y contundencia de su actuación, pese a tratarse de una banda de sólo 4 miembros, con formación básica de bajo, guitarra y batería, dejó a la mayoría de los presentes boquiabiertos. Excelente directo y cojonuda banda.

De esta manera llegábamos ya al final de la noche con Dying Fetus. Los americanos subían al escenario, sobrios y conscientes de la expectación que crean. Y así empezaron a sucederse clásicos y temas más actuales del trío, haciendo gala de esa depuradísima técnica que poseen, sin sacrificar brutalidad. Sonaron bien, el grupo estuvo correctísimo, la sala incrementó asistencia y los americanos hicieron aquello que llevan haciendo ya 13 años, sobreviviendo a cambios de formación y modas, excelente Brutal con mucho groovie y esta noche clavados como un jodido reloj suizo, perfectamente engrasados, demostrando que la experiencia es un grado y metiéndose al personal en el bolsillo con su hora y cuarto de actuación.  No obstante, hubiese sido algo más grato haber podido contemplar a Trey Williams aporrear los parches en todo su esplendor, ya que la banda puso a ambos lados del escenario  un par de paneles con la portada de su último disco hasta la fecha, y eso para escenarios más grandes, tipo festival, es correcto, pero para un lugar más bien pequeño como el de esa noche lo cierto es que resta visibilidad.

No obstante buen evento el de esa noche. Eso sí, tirón de orejas para la Sala Penélope; es cierto que el sonido en sí fue correcto y que se trataba de metal extremo, pero de ahí a poner un volumen excesivo para el tamaño de la sala y la asistencia que tuvo lugar, dejándote todo el fin de semana con un desagradable pitido de oídos, le quita gracia al asunto. Recomendable tarea a corregir de cara a próximas fechas. 



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