Celtiberian Heritage: Hordak y Cristal Moors


  Sitio: KGB, Barcelona
  Fecha: Saturday 06.09.14
  Fecha de la publicación: Sábado 30.11.13

  Reseñado por: Cristina P.

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Si he de seros sincero el concierto no comenzó nada bien… Hacía frío, mucho frío (unos 7º según el widget de mi smarphone) y la apertura de puertas de la sala KGB de Barcelona no fue hasta pasadas las nueve de la noche. Lo gracioso es que dicha apertura se había programado para una hora antes y aunque en la calle estábamos ocho personas, nadie tubo la decencia de comentarnos que el concierto sufriría algún tipo de retraso. Si sois de los que consideráis que el frío va bien para la piel, que te hace parecer más joven os equivocáis; lo único que hace es poner de mala ostia al personal. 

Una vez entramos dichas ocho personas y yo dentro de la sala hubieron más retrasos, cerca de media hora. Me pareció un suplicio interminable el tener que esperar muerto de frío a que el concierto comenzara. Habiendo explicado las pequeñas minucias que surgieron creo que lo más sensato es que pase a comentaros como fue el concierto y qué espectáculo dieron. 

Los primeros que saltaron al entarimado fueron los Hordak. La banda procedente de Madrid posee un estilo a lo mas “Celtic Black Metal”. 


Los Madrileños no son lo que llamaríamos unos aficionados puesto que poseen a sus espaldas una demo (2003) y tres larga duración editados entre el 2005 y el 2011 además de algunas colaboraciones aquí y allá en diferentes VA. No obstante, el concierto me pareció muy relajado y con poca “salsa”. Dejad que me explique. Desde que salieron al escenario no hubo ningún tipo de presentación, creo que fue más o menos a la mitad de su setlist que dijeron “Hola, somos Hordak”. El cantante impasible e inexpresivo se limitó a cantar, tocar e irse. 

¡Qué no cunda el pánico! Todo lo que he comentado con anterioridad, mis sensaciones, para nada quieren decir que ofrecieran un mal concierto. La ejecución fue muy buena e hicieron un par de temas acústicos en los que aparecía una violinista que me gustaron mucho eso sí, hubo otro tema en el que también aparecía el violín y no se apreció lo más mínimo su melodía. 

Una vez acabaron, y con un descanso bastante aceptable fue el momento de CrystalMoors

¡Madre mía! Desconocía que un grupo pudiera tener tantos integrantes. Dos guitarras, un bajo, un cantante, un teclado (que a veces pinchaba melodías o intro’s) y la batería fueron los encargados de dar fuerza al nombre de CrystalMoors. Por contra los cántabros sí que intentaron animar al público que estaba a punto de morir de frio incitándoles a que se acercaran al escenario. En líneas generales el grupo se movió bastante más que sus predecesores en el escenario sobre todo el bajista que no paraba de hablar con sus compañeros a lo largo de cada tema. Una cosa que me sorprendió y que sinceramente no acabo de ver es que parecía como si el bajo fuera una guitarra más. La composición musical de éste era infrahumana y si le sumamos que el bajo era un instrumento de no cuatro sino cinco cuerdas os puedo asegurar que en algunos momentos me daba la sensación de que el bajo era el instrumento principal y las guitarras se limitaban a acompañarlo. 

Conjuntamente no sonaron nada mal y detalles como que al comienzo del primer tema,” Greyland Labaro”, el cantante aporreara un tambor y que a medida que trascurría el tema se fuera haciendo más y más contundente hasta que comenzara a cantar, es algo que en un concierto se agradece. 

En conclusión fue una velada fría con momentos de cierta calidez y buena música. Sabíamos de antemano a lo que íbamos y eso fue lo que pudimos disfrutar. 



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