Behemoth con Bölzer y Batushka


Behemoth con Bölzer y Batushka
  Sitio: Progresja, Varsovia
  Fecha: Saturday 08.10.16
  Fecha de la publicación: Miércoles 26.10.16

  Reseñado por: Benek A.

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Saludos desde mi bellísima ciudad natal, Varsovia. Hace unas semanas, estuve allí por una multitud de razones, una de ellas era para ver a mi banda favorita, Behemoth, en una gira muy importante para el público extremo polaco. ¿Por qué importante? Pues, como la gente de fuera de Polonia sabe, Behemoth son una de las bandas de metal extremo con mayor exportación del país y a su vez, no es un secreto a voces, tienen muchos enfrentamientos con los alcaldes y pueblo religioso de Polonia. Añadámosle que Polonia es, estrictamente hablando, el país más católico de toda Europa, no sólo en el este, y hacer lo que la banda hace en este país en particular, es una tarea harto difícil.

Rompen cada una de las leyes, y ponen presión a cada símbolo, cuestionan cada cosa que el polaco ordinario toma en cuenta sin pensar y por eso exactamente reciben una reacción tan hostil cuando se trata de la gente más religiosa y conservadora de nuestro frío país.
No sería la primera vez que organizaciones ultra religiosas en Polonia no sólo se manifestaran afuera de las salas, sino que han amenazado en demandar a la banda con un juicio por su “corrupción de la bandera”. La bandera de esta gira es el “Orzeł Biały” (Aguila Blanca) polaco en los colores tradicionales, con cuernos de diablo y agarrando unas serpientes con el título “Rzeczpospolita Niewierna” o “La Republica Infiel” siendo ésta otro "ataque al status quo" en Polonia, y creó otra batalla por la libertad de expresión en nuestro país.

"¿Calla ya Benek, como fue el puto concierto? ¡shhhh! Estoy llegando a eso"...

Con toda la semana de lluvia, tuvimos mucha suerte ese día. Ni una gota mientras que mi amiga Ada y yo hacíamos cola. Pudimos conseguir las entradas y correr adentro a la primera fila sin ni siquiera mojarnos. A la hora de entrar, saltaban los Batushka al escenario, y joder, qué atmósfera. Antes de que tocaran una nota, tenían ya velas y mucho fuego por el escenario. Los miembros de la banda iban vestidos con su “get up” tradicional, como monjes y padres de la iglesia; un increíble ambiente para el concierto. Cuando empezaron a tocar, su mezcla de himnos tradicionales (cantados en el antiguo eslavo eclesiástico original) y Black Metal conquistó al público. La banda no se pudo mover mucho con esos disfraces, pero a los asistentes no les importó en absoluto. Había unos rusos cantando las letras más fuerte que la banda misma, gente saltando, y un puto mosh pit en un concierto de Black Metal. El ambiente fue único, y el concierto fue único. No fue el típico concierto de Black Metal y no solo lo recomiendo a los amantes del metal extremo, sino que se lo recomiendo a todo el mundo.

Los próximos en llegar fueron Bölzer. También dieron un concierto muy emocional, y muy interesante. Fue impresionante ver cómo trataban de conquistar el público con sólo dos miembros; un batería y un guitarrista/cantante. Hubo dos partes. Primero la música sonó completamente brutal. Con todo el headbanging, el sudor y sus movimientos por el escenario, KzR (guitarrista/voces) no se perdió una puta nota. Ni una. Fue impecable lo bien que pudo reproducir el sonido del disco en vivo. Mientras tanto el batería también lo dio todo para mantener el sonido aplastador de la batería de las grabaciones. Por otro lado, creo que hubo dos aspectos que podrían haber llevado ese concierto de un concierto bueno a un concierto superlativo. Primero, las luces. Las luces estuvieron muy débiles durante todo el show, y no cambiaban nada. Todo el espectáculo quedó más o menos difícil de ver y faltó un poco de la variedad (aspecto que las otras dos bandas sí que tuvieron). Puede ser que eso fuera a propósito, pero hubiera funcionado bien en una sala pequeña, pero en un local tan grande como la Progresja no. Mi segunda "queja" es la colocación de la batería. En vez de ponerla en la parte posterior de KzR, la pusieron al lado y posterior. Yo en particular lo pude ver, pero creo que si los hubieran puesto más centrados podrían haber ocupado mejor el escenario, que ya es difícil con dos hombres. Como Batushka, dieron un show único. No sólo hablo de que son dos tíos, sino de que su música trae emociones y reacciones diferentes a la mayoría del Death Metal de nuestros tiempos. Es interesante, fresco e innovador.
Behemoth saltaron a escena con “Blow Your Trumpets Gabriel. Behemoth tocó todo su último álbum, "The Satanist", con varios clásicos añadidos al final. El show, sin exageraciones, fue el más impresionante de ellos que he visto. Primero, la banda manejó al público de una manera única. No es solo que la presencia de Nergal (voces y guitarra) es imponente, sino que, a sus dos lados y espalda, tenía tres hombres con una presencia que rivaliza a la suya. Orion (bajo) estaba a mi lado, a la derecha, y a la izquierda tenia a Seth (guitarras). Toda la banda no paraba de moverse por el escenario, escalando unos peldaños alzados por los lados del batería, Inferno, y dando un show superlativo. Orion no paró de darle tan fuerte que le podías oír arriba de los amplificadores en momentos claves (como salta en la parte media del Ora Pro Nobis Lucifer).

El show también tuvo espectáculos y escenas de efecto dramático que jamás había visto en un concierto de Behemoth. En “In The Absence Ov Light”, Nergal salió hacia el público sobre una rampa de hierro y dio golpes con el símbolo de Behemoth. Durante “O Father, O Satan, O Sun”, los miembros de la banda se vistieron con las conocidas mascaras del material promocional del “The Satanist” y en el “Chant of Ezkaton 2000”, la sangre salió de sus bocas y usaron un cañón para tirar confetti negro al público. Todo eso con ingentes cantidades de fuego, humo y otros efectos. Seguía siendo un show metalero en su esencia. La banda hizo headbanging, se movió por el escenario e interactuó con el público de una manera orgánica y fuerte.
¿Qué más puedo decir? ¡Ah sí! En el medio del show, Nergal paró el concierto para dar una oración de lo que le pasa en nuestro país. La manera en la cual han tratado de tiranizar a Behemoth y a los fans de Metal. Pero la oración terminó un mensaje positivo. No nos rendiremos, no nos moriremos, y que no nos van a mandar qué pensar sobre la religión en nuestro país.

Y con esto como prueba, con una gira casi completamente sold out, me da mucho consuelo decir que creo que tienen razón.



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